Tampones o copas menstruales, ¿cuál es mejor?

Muchas mujeres se hacen esta pregunta a raíz de la popularidad que están ganando las copas menstruales. Hoy, venimos a aclarar algunas dudas.


LOS TAMPONES


Los tampones son uno de los métodos más populares entre las mujeres para la absorción del flujo menstrual durante el periodo. Las ventajas de estos principalmente radican en que son fáciles de aplicar, la mayoría de la población ya los conoce porque es el método que más se suele utilizar y se pueden encontrar en cualquier farmacia y supermercado.

El problema de los tampones radica principalmente en que se deben de utilizar continuamente y esto genera una gran cantidad de desechos. Esto, se suma a que, aunque es un producto con un precio no muy elevado (lo que puede parecer a simple vista económico), debido a su uso reiterado, se debe de adquirir de forma periódica. Un estudio de la OCU estimó que el precio que gasta de media una mujer que utiliza tampones es de 11,5-54 € anuales. Además de todo esto, se ha relacionado el uso de tampones con el síndrome del shock tóxico (aunque es poco frecuente), debido a que es considerado actualmente como un cofactor para desarrollar dicha enfermedad, aunque se ha conseguido reducir el número de casos en la última década.

LAS COPAS MENSTRUALES


Por otra parte tenemos las copas menstruales. Este método se basa en la aplicación de un producto (algunas de ellas de silicona) en forma de cáliz que recoge el flujo dentro de ella para posteriormente desecharlo. Las copas menstruales han ganado notoriedad los últimos años debido a que pueden ser productos reutilizables, hipoalergénicos y de fácil aplicación.

La vida media de las copas menstruales se encuentra en torno a los diez años, por lo que aun siendo un producto de un precio superior al de los tampones, la duración de estas hace que, en última instancia, sea más económico a largo plazo.

 

El 70% de las mujeres que han probado copas menstruales, decide seguir haciéndolo, ya que es un método indoloro, rápido, más seguro con el pH de la zona íntima y que evita fugas.


 

Aunque es un producto de un uso relativamente fácil, algunas mujeres experimentan al principio algunos problemas debido a que están acostumbradas al uso de tampones, pero una vez aprendido cómo colocar la pieza, este problema desaparece. El principal problema de estas también radica en el tamaño de la copa, que algunas mujeres tienen dificultades para encontrar, aunque la mayoría de laboratorios cuentan ya con tallas únicas o guías de tallas que facilitan esta tarea.



Para finalizar, os dejamos con esta tabla comparativa entre ambos métodos.

COPA MENSTRUAL

​TAMPÓN

Dura más de 12 horas

SI

​NO

Se puede usar mientras se hace deporte

SI

SI

Se puede utilizar para dormir

SI

NO

Se nota que lo estás utilizando

NO

NO

No genera malos olores

​SI

NO

Genera residuos para el medioambiente

NO

SI

Puede interferir con el pH vaginal

NO

SI

Hipoalergénico

SI

​NO

Asociado con el síndrome de shock tóxico

NO

SI

Reutilizable

SI

NO

Gasto medio (10 años)

40-80 €

115-540 €

Aunque los dos han demostrado ser dos métodos seguros de utilizar, nosotros personalmente, con esta información, somos partidarios del uso de las copas menstruales.


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